Entre las 20.000 especies de abejas que pueblan el planeta, la más conocida es la llamada Apis Mellifera, también llamada abeja doméstica. Tan pronto como aparecen las primeras flores en primavera, abandonan su nido y comienzan su trabajo de búsqueda de alimento, esencial para la supervivencia de la colmena y la reina. Esta última, la única hembra reproductora, es la protagonista de una colonia que puede contar con varios miles de individuos distribuidos según un sistema de castas.