En el suroeste de África, hay un pequeño animal que mide apenas 290 milímetros al que llaman «centinela del desierto» o simplemente suricata. Este pequeño carnívoro, reconocible por su pelaje rubio salpicado de flecos oscuros en su espalda, vive en grupos familiares dentro de una colonia, en grandes madrigueras. La suricata se yergue sobre sus patas traseras para vigilar al grupo y advertir del peligro.