Desde la desaparición de su antepasado, el mamut, el elefante asiático se ha convertido en el mamífero terrestre más grande después del elefante africano. Lo que lo distingue de su primo africano son sus orejas más cortas, su menor tamaño y su trompa que tiene un solo dedo en su extremo mientras que el elefante africano tiene dos. La trompa es en realidad una extensión de su labio y nariz, lo que les permite comunicarse, llevarse agua y comida a la boca, tirar y transportar ramas y emitir gritos. Sus colmillos están hechos de marfil y esmalte y en realidad son dos dientes, utilizados como herramienta y como medio de defensa en combate. Los elefantes viven en manadas de unos veinte individuos y se reúnen alrededor de la matriarca, el miembro más antiguo del grupo. Pasan la mayor parte del tiempo buscando comida. Se alimentan principalmente de hojas, ramas de arbustos o árboles, frutos o incluso corteza. Símbolo de sabiduría, también son reconocidos por su inteligencia y memoria, de ahí la expresión: “tener memoria de elefante”.